9 de septiembre de 2010

Veneno -pensó-. Me he convertido en veneno.
(...) Ahí pasó el resto del día y la noche, temeroso de salir, temeroso de estarse quieto, temeroso de recordar, temeroso de dejar la mente en blanco, temeroso de estar despierto, temeroso de dormir.
El psicoanalista, J. Katzenbach.


[NADA es casualidad]

1 comentario:

Juliana dijo...

Gran libro!
Y sí, las causalidades de la vida amiguita :)