(...) Ahí pasó el resto del día y la noche, temeroso de salir, temeroso de estarse quieto, temeroso de recordar, temeroso de dejar la mente en blanco, temeroso de estar despierto, temeroso de dormir.
El psicoanalista, J. Katzenbach.
[NADA es casualidad]
[NADA es casualidad]
1 comentario:
Gran libro!
Y sí, las causalidades de la vida amiguita :)
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