Raíces en la lejanía de la tierra.
En el cielo, el infinito.
Lo grandioso del planeta y nosotros todavía creyéndonos tan importantes.
Las nubes -siempre puras- dependen del viento.
Acá arriba las cosas se ven aún más hermosas.
Cráteres en el suelo, la gente cae en esas fosas.
Nadie las ayuda.
Sus gritos se mezclan con el sonido del agua.
Y nosotros arriba,
arriba de la montaña
admirados por la belleza de esa depresión.
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