El año que cambió todo lo que se venía haciendo. La gente nueva que apareció que cambia también la energía total. Los reencuentros. EL reencuentro, quizá el más lindo e importante de toda la historia.
Fue y es fuerte el dolor, y sigue doliendo -siempre es bueno ser sincero-; y la frase "te-extraño" ya es bastante común, se repite con frecuencia. Los logros alcanzados dejan de costado, sin brillo, abandonados a los fracasos (¡en singular!) de este año. Probablemente sea adrede, como parte de cambiar el foco de atención. Y a fin de año todos nos ponemos sensibles, caemos en la realidad de las cosas.
"El maestro aparece cuando el alumno está preparado". Las personas que se fueron -la persona que se fue- que caminan por otro rumbo y existen en otros lados; son (es) maestros, de los grandes, de los que trascienden y enseñan sin saberlo, de los que marcan.
Todavía te subrayo... No es buena señal, ¿no?
Todavía te subrayo... No es buena señal, ¿no?
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