16 de julio de 2012

Pasado oscuro

Mis caras todas se esconden detrás de esa coraza de hierro que con tantos candados y llaves filosas cerré.
Vi cómo te gusta encontrar esas llaves y abrir poco a poco las puertas que yo misma construyo, dejando libres los fantasmas de mi pasado y presente que tanto me perturban.
Recuerdos guardados, sentimientos pisados en el centro de la Tierra de quienes con tanta seguridad hablás. Y cada palabra apuñala mi más profundo sentido y aclara lo que yo siempre supe y nunca me atreví a admitir. Curiosidad tuya que desnuda y saca a la luz las miles y miles de heridas abiertas a cuyo dolor me acostumbré.

(No te sientas mal, no es una crítica. Es el producto de todos esos rencores que tengo a flor de piel y la vulnerabilidad a la que estoy expuesta cuando me mirás así.)

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